A propósito de la publicación de un libro que recopila textos del polifacético realizador alemán, este mes también vas a poder ver su obra faraónica basada en El capital.
Alexander Kluge es una figura clave de la cultura alemana, cuya inagotable voracidad intelectual confluye en el cine. Caja Negra acaba de editar 120 historias de cine, el primer libro traducido en la Argentina en el que este realizador de culto –padre del Nuevo Cine Alemán, director de televisión, artista, novelista, ensayista, discípulo y colaborador de Theodor W. Adorno– recopila textos breves sobre los comienzos del cine.
A lo largo de siete capítulos que organizan diferentes ejes de reflexión, las suaves palabras del autor recrean de manera lúcida esos primeros pasos de tránsito entre lo que algunos teóricos diferencian como el “cinematógrafo” y el “cine”. Lo que Kluge consigue transmitir con sus pequeñas narraciones –que van mutando y de pronto devienen diálogos, apreciaciones, declaraciones o razonamientos filosóficos– es un principio vital: el juego entre la luz, la oscuridad y el movimiento sobrevive al invento de la cámara o el proyector (que en un determinado momento son la misma cosa).
El origen del cine radica en la aparición de imágenes móviles en la mente humana. En este sentido, varios pasajes se detienen en los días cuando todavía no se hablaba de documental ni de ficción. Para acercarse directamente al estadio inicial de impureza cinematográfica, el autor presenta pequeñas anécdotas que se sitúan en aquel tiempo mítico, cuando la captación del movimiento y el juego con la luz era todo.
Cuenta en uno de los pasajes (Una ducha de luz): “El director de fotografía M. tenía fama de loco de la luz. Según el contrato, debía ocuparse de la iluminación en estudio de una película en colores. Esto no permitía con el estudio demasiada luz. Entonces, hambriento, durante una pausa tomó una cámara de mano y la apuntó directamente contra los reflectores. Hizo revelar y copiar el material sobreexpuesto. Necesitaba esa ducha de luz para su ojo, para su alma. No bastaban los actores con su vestuario y los reflectores de color dirigidos únicamente al set. El productor, a quien pertenecía ese material no solicitado, se enteró de la conducta derrochadora del director de fotografía y más tarde usó las curiosas imágenes surgidas de la correría en otra película, para una secuencia onírica”.
Se podría afirmar que la propuesta de 120 historias del cine activa un mecanismo similar al que Kluge-cineasta plasma en la pantalla por medio del montaje moderno. Es decir, el recorrido puede hacerse de forma salteada. La brevedad de los pasajes habilita la participación activa, una escritura poética y al mismo tiempo erudita que busca problematizar y despabilar al lector, ofreciéndole breves flashes del nacimiento del cine como poderoso arte masivo.
También en pantalla
Además de la presentación del libro a cargo de David Oubiña y Pedro Rey –el 19 de agosto a las 19:30 en el auditorio del Instituto Goethe (Corrientes 319)–, está programado un estreno exclusivo: la proyección completa, de casi diez horas, de Noticias de la antigüedad ideológica. Marx-Eisenstein-El capital. En esta película, Kluge retoma un proyecto inicialmente elucubrado por Eisenstein después del quiebre de la Bolsa de Nueva York.
En noviembre de 1929, el director soviético visitó a James Joyce en París y le confesó su descomunal idea de filmar El capital, de Karl Marx, según la estructura narrativa del Ulises, un día cualquiera en la vida de un trabajador. La película de Kluge retoma ese plan titánico 80 años después. Entre otras cosas, el film contiene diálogos con el excelso poeta y ensayista Hans Magnus Enzenberger, un corto de ficción filmado por Tom Tykwer (Corre, Lola, corre) sobre el fetichismo de la mercancía y una visita a la verdadera tumba de Marx en Londres.
F. A.
Las proyecciones son del viernes 20 al domingo 29 de agosto en la Sala Leopoldo Lugones. Av. Corrientes 1530.
+ info: goethe.de/buenosaires y teatrosanmartin.com.ar
*Ver agenda de cine.
|