HACIENDO REFERENCIA AL HOMBRE RENACENTISTA MAS POP, EL GRUPO LA ARENA, DIRIGIDO POR GERARDO HOCHMAN, ENCUENTRA EL EQUILIBRIO PERFECTO ENTRE LAS ARTES CIRCENSES Y LO TEATRAL EN SU NUEVA CREACION, LEONARDO, TRABAJO PRACTICO Nº1.
Cuenta la historia que nació un hombre a mediados del siglo XV y que, dados su inventiva y su genio, supo ser uno de los mejores exponentes del Renacimiento. Leonardo da Vinci era su nombre.
Casi 500 años después de su muerte, una de las más respetables compañías de circo de la Argentina, demuestra sobre el escenario las razones por las cuales ese florentino hizo historia. La Arena es su nombre, Gerardo Hochman su director.
Todo comienza al ingresar a uno de los amplios galpones de Ciudad Cultural Konex. Luces bajas, un laúd, un chelo, una voz femenina armonizando en vivo. El público disperso por el espacio, envuelto en un clima medieval, deambula, mira, busca su lugar. No hay un sector delimitado para el espectador, o mejor dicho, todo el sitio es suyo; entonces elenco y público se entremezclan, interactúan, se mueven unos para dar lugar a los otros, una danza de dos.

Los ocho integrantes del elenco lo emplean todo, la enormidad del espacio, la individualidad de su ser; cuerpo y materia se hacen uno. Da Vinci se apodera de ellos y hace uso de sus carnes y sus huesos para transmitir al público sus reflexiones sobre anatomía humana, proporciones del cuerpo, el Hombre de Vitruvio, sobre la gravedad y el equilibrio. Con pasos de comedia, estos hombres y mujeres, representan el Codex Romanoff –las normas de etiqueta y buena educación de aquel 1490–, una digna coreografía payasesca acompaña el armado de la bicicleta bocetada por el polimático autor; y luego, los cuerpos son el lienzo de las hartas pinturas y dibujos que Leonardo legó. Esta armónica comunión entre creación leonardesca y coreografías es obra de Lucas Condró, quien desde 2008 viene trabajando con la Compañía.

Desde los noventa, La Arena produce espectáculos donde el dinamismo, la adrenalina y la belleza coreográfica son los pilares fundamentales de todas sus creaciones. El ecléctico grupo, compuesto por bailarines, actores y acróbatas, es el motor que posiciona a la compañía como una de las más notables, llevando a cabo espectáculos como Kamuflash (Konex, 2008), Avalancha (Tecnópolis, 2011) y Tiempos que corren (Polo Circo, 2011), por nombrar sólo algunas de las propuestas que realizaron en los últimos años. Siempre bajo la dirección de Hochman –también director del área de artes circenses de la Universidad Nacional de San Martín–, artista de circo que ha sabido conjugar su sabiduría teatral como actor, mimo y acróbata.
El teatro cuenta historias, dice acerca de personas y personajes, usando su propio lenguaje. En Leonardo, trabajo práctico Nº1 se combina ese lenguaje junto con el de la danza contemporánea y el de la acrobacia, para relatar sobre un hombre muy ajeno a esos mundos; un personaje que habló el idioma de las artes plásticas, de la ciencia, de la filosofía, pero sobre todo el de la poética de la creatividad.
Leandro Ibáñez
Leonardo, trabajo practivo Nº1
Ciudad Cultural Konex. Sarmiento 3131. Reservas al 4864-3200. Sábados 18.30 y domingos 19.30. Entradas: $60.
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