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MERIDION ES UNA GALERIA DE ARTE DE MONSERRAT QUE AL MEDIODIA ABRE SUS PUERTAS A LOS COMENSALES CURIOSOS QUE BUSQUEN COCINA DE AUTOR, EXPERIMENTAL Y ABUNDANTE.
De pasada, al mediodía por Monserrat, hay muchas opciones para comer afuera: cocina española, parrilla, pastas, pizza. ¿Y si se busca algo distinto? Puede ser comida china. ¿Pero otra cosa? Meridión, que sin duda es eso de lo otro que no hay en el barrio. Un espacio muy reducido con una vista diferente. Decimos espacio porque técnicamente no es un restaurante, pero de martes a sábados al mediodía se maquilla un poco y se camufla entre sus demasiados vecinos gastronómicos.
De afuera podría pasar desapercibido pero la pizarra anuncia: “Sopa de hongos, plato de arroz y bebida: $29”. Son las 12, Florencia Cillo abre la puerta, las mesas ya están servidas. Ella juega con el mobiliario; arma mesitas de dos cubiertos, las ubica en forma de herradura muy cerquita unas de otras, o dispone una sola mesa central. En todas hay una grulla de origami y algún “falso Liliana Porter”, como ella misma define, a los pequeños saleros de cerámica en forma de gatito o de ángel. El ambiente es muy acogedor, tanto por las restringidas dimensiones como porque mientras proba-mos la pasta de berenjenas con semillas de comino que hizo Melina Ojea, podemos transportarnos al continente asiático, gracias a Hacia, la muestra de Lucila Heinberg que está hasta el 14 de mayo. No se mencionó antes pero ya se puede intuir: Meridión es una galería de arte contemporáneo; abrió en 2008, pero hace apenas un mes se viste de restaurante al mediodía.
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Si bien la propuesta gastronómica es reciente, las chicas no son novatas en el arte culinario. De hecho, hace dos años, Florencia cocinaba para los artistas los viernes a la noche y, por supuesto, en cada inauguración aun hoy no faltan los célebres sándwiches de la casa. Ahora está a cargo Melina, que prueba con semillas acá y allá, masas, brotes. La cocina es de autor, con cierta inclinación hacia lo vegetariano. Durante el invierno, Meridión ofrecerá siempre un plato de sopa, una opción muy saludable que quedó en desuso. Después de esta |
entrada en calor, viene el “plato de arroz” que se compone de una especie de tortilla generosísima de arroz hecha con huevo y queso rallado, y una montañita de vegetales (berenjena, zapallito, chauchas). Todo eso hace una combinación sabrosa, crocante y abundante. Tras semejante almuerzo habrá tiempo para hacer una pausa, escuchar a los Magic Numbers que suenan de fondo, por qué no pedirse una copita de Aconquija tempranillo malbec –el vino de la casa, que las chicas recomiendan con entusiasmo– y después hacerse un lugar para el postre: un arrollado de manzana con canela que viene acompañado por un shot de té de jengibre y miel.
En Meridión prevalece lo artesanal desde lo experimental. Melina va a la casa japonesa y se provee de fermento de yogur búlgaro, entre otras rarezas, para elaborar todo lo más casero que se pueda. Además pone semillas en agua, las hace brotar y después inventa un plato con brotes, también hace las spanakopitas griegas con masa filo y las rellena de vegetales y queso, amasa ñoquis de calabaza y jengibre, y cocina risottos varios.
Para los ansiosos, que quieren saber qué se va a comer, desde temprano se puede chequear el menú del día en el blog de la galería. Los sábados el almuerzo es un poco más caro ($38), incluye el postre pero no la bebida. Es importante aclarar que Meridión tiene lugar para apenas doce cubiertos, el espacio es reducido pero cómodo, relajado, simple, y debe ser por la frescura que inspira la galería: sin estructuras, sin solemnidades.
CECILIA CAMPOREALE
MeridiOn Arte ContemporAneo
Venezuela 1549. 4382-1490.
Martes a sábados al mediodía. Menú del día: $29; sáb.: $38.
www.galeriameridion.blogspot.com
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