los ciclos de la vida
EN MAYO CONTINUAN DOS DE LOS CICLOS MAS IMPORTANTE DE LA MOVIDA INDEPENDIENTE –O DE LA MOVIDA TODA– DE LA CIUDAD. EL NUEVO!, AHORA EN EL TEATRO 25 DE MAYO, Y EL MOLOTOV, SIEMPRE FIRME EN EL ROJAS, TE DEJAN EL ROCK SERVIDO EN BANDEJA: BUENO, BONITO Y BARATO.
Lo mejor está por suceder
Dicen los que saben que la modernidad, como época histórica, como etapa en este camino nuestro hacia vaya a saber dónde, estuvo –y está: aquí no somos posmodernos– regida por la idea de lo nuevo, de lo actual. Es más, si nos disfrazáramos de Mariano Grondona por un instante (sólo un instante), hasta podríamos tirar una etimología, así, como para sonar serios y cultos y de paso levantarnos minitas, y decir que la palabra modernidad tiene en su seno la palabra latina modernus, que significa nuevo, actual. (¡Minitas, Ignacio, minitas!).
Pero basta de hojarasca. Lo cierto es que los anteriores quinientos treinta y siete caracteres fueron apenas una introducción pseudo-sesuda para hablar del Ciclo Nuevo!, el ciclo organizado por el Centro Cultural San Martín que cumple cinco años de permanencia en la ciudad, cinco años de nutrir los escenarios locales con lo mejor de lo nuevo, y algunas cosas no tan nuevas pero que por ocultas bien pueden pasar por nuevas; cinco años, en fin, de servir como cantera y también vidriera de lo que pasa, de lo que está por pasar.
Y lo bueno nuevo, dos veces bueno. Algo así podría rezar el refrán, reformulado para la ocasión, y para comprobarlo sólo hay que ir a la nueva sede del ciclo, el Teatro 25 de Mayo, vieja gloria arquitectónica porteña, ahora reacondicionada y en funcionamiento a pleno (allí estuvo hasta hace poco La paranoia, la obra de Rafael Spregelburd, y se proyectó Historias extraordinarias, de Llinás).
Después de un abril cargado de guitarras, barbas y buenas ondas, con Onda Vaga, Go-Neko! y El mató a un policía motorizado, llega un mayo ecléctico. Siempre los viernes y siempre a las 21, la oferta es la siguiente: el ocho, Hermanxs + Juani (de Rosario) acompañados por Francisco Bochatón. El 15, Chinoy (de Chile) más Franco Salvador & Los Duros. El 22, Sr. Tomate junto a Mataplantas, y para terminar el mes, el 29, Missbolivia y las inquietas Kumbia Queers. Así, para terminar cada semana del mes contento y lleno de música.
Poli es la guitarrista y la voz de Sr. Tomate, el sexteto platense que madura día a día, que crece fuerte a base de folk y rock y canciones redondas, con letras cargadas y melodías preciosas. El 22 va a estar en el amplio escenario del Teatro 25 de Mayo, acompañados por Mataplantas. Desde alguna computadora contesta las preguntas que le hicimos. “Me parece importante para las bandas que puedan tocar en un lindo lugar, con buen sonido, con difusión y buena organización; y para la gente que pueda ir a escuchar bandas, ver un show interesante en las mejores condiciones y a un precio muy accesible –escribe Poli–. Creo que un evento artístico tiene que ser único cada vez que sucede, cuantos más lugares haya para tocar, con buenas intenciones, mejores momentos van a suceder.
-¿Tienen puntos de unión con el resto de las bandas del mes?
-Con algunas bandas nos conocemos, compartimos fechas, o fuimos público la misma noche de alguna otra banda; algunos son nuestros amigos. Con Mataplantas es la primera vez que nos cruzamos y eso está bueno. Igual, nosotros, como siempre, vamos a hacer lo que mejor nos sale: dar lo mejor de nuestro corazón.
Un botón de muestra, apenas algo de lo nuevo que va a sonar en mayo en el Nuevo!
FRANCISCO HUISMAN
una década no es nada
Después de todo, visto desde una perspectiva histórica, una década no es nada. Quizás, a la larga, estos diez años nefastos queden en los libros como una mala racha, un bache de oscurantismo en la carretera del (casi) siempre tan rico rock argentino.
Y en ese caso no sería casualidad que ahora, diez años más tarde, vuelva el ciclo Molotov, ese que durante la década del noventa dio lugar a tantas bandas que iniciaban o apuntalaban sus carreras, ese que se transformó en sinónimo de rock under de calidad, ese que hacía recordar en una época de discurso único –tanto en política y economía como en la cultura , que se hacía cada vez más edulcorada y orientada hacia los mercados–, que no sólo hay otra voz, sino que lo que dice puede ser muy interesante.
(Así como Eric Hobsbawm planteaba que el siglo XX comenzó en 1914, junto con la Primera Guerra Mundial, y terminó en 1989, con la caída del Muro, la década del noventa, para el rock argentino, comenzó en el 93 con la movida sónica y terminó en el 99 cuando la crisis ya se notaba y el rock barrial daba sus embates definitivos de la mano de Santaolalla).
A lo largo de esos seis años, el ciclo en el que hizo su debut de Mimi Maura, vio pasar a bandas tan disímiles como Cienfuegos, Satelite Kingston, DDT, Baccarat, Los Látigos, Erica García, Dios, Pez y –se podrán imaginar– muchísimas otras. El único punto en común: la búsqueda de un lenguaje propio dentro del rock.
El Molotov, además, representó para muchas bandas de países limítrofes, la posibilidad de hacer pie por primera vez en Buenos Aires. En particular, muchas bandas uruguayas (como El Cuarteto de Nos y The Supersónicos) pudieron cruzar el río gracias a la iniciativa de este ciclo. Ahora, en su regreso, otro grupo uruguayo estará encargado de abrir el Molotov versión 2009.
La Hermana Menor es una banda extraña: con quince años de accidentada trayectoria tiene tan solo dos discos y recién con la salida del último comenzaron a cosechar reconocimiento en su país, fuera de los herméticos círculos de siempre. Van a estar presentándose el 15 de mayo junto a los uruguayos-argentinos de Reverb, que ya habían tocado en la primera versión del ciclo.
Antes de una nueva visita a Buenos Aires, Tüssi Dematteis, cantante, líder y único miembro fijo de la formación a lo largo de su historia, habló de lo que significa para ellos esta fecha.
“Para nosotros tocar allá siempre es algo raro -comenta desde Montevideo-, porque nosotros estamos acostumbrados a tocar para gente que nos conoce mucho. De cualquier forma, cada vez que La Hermana Menor va a Buenos Aires es medio en plan viaje de egresados a Bariloche, no aprendemos más”.
-¿Tienen referencias del ciclo y de la importancia que tuvo para otras bandas uruguayas? -Sabemos lo que nos han contado los amigos de Reverb y Supersónicos, dos bandas para las que los toques en el Molotov fueron muy importantes. Yo no fui a ningún concierto del ciclo, pero por lo que sé fueron algo muy copado. Debe haberlo sido, porque no hacés de vuelta, después de todos estos años, un ciclo que haya sido una garcha. En todo caso para nosotros es una fiesta, porque nuestros recitales montevideanos con esos personajes de Reverb eran los eventos del año. Hay una gran conexión tóxica entre Parque Rodó y Remedios de Escalada.
-Ultimamente estuvieron experimentando con formaciones distintas y, por lo tanto, sonidos distintos. ¿Qué versión de LHM se verá esta vez?
-En realidad es una formación clásica, porque volvió a la banda Juan Sacco, que era el guitarrista original, y principal compositor, de nuestro segundo disco. Y ahora tenemos a un par de amigos de toda la vida (Ezequiel de Amelia y Pablo de The Supersónicos) tocando con nosotros. Es una formación más rockera y un poco menos delirada, pero todavía no decidimos qué tipo de show vamos a hacer. Ruido, supongo, que siempre queda bien o por lo menos genera dudas. Bah, creo que vamos a tocar muchos temas nuevos, pero todos los temas son nuevos en Buenos Aires.
NICOLAS LANTOS
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