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LIBROS / Lanzamientos julio
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>LA MADRIGUERA
* Franz Kafka, La Compañía, $45
Como dice Martín Kohan en el prólogo, a muchos escritores hubo que salvarlos del olvido y a Kafka hubo que salvarlo del kafkismo: no hubo teórico del siglo XX que no haya caído en la tentación de analizar su obra. Mientras tanto, Kafka sobrevive a las miles de interpretaciones gracias a algunos de sus textos que permanecen vírgenes. Este es el último cuento publicado póstumamente. Fue escrito en Berlín durante un invierno de autoexilio, agobiado por la tuberculosis y es el más extenso después de La Metamorfosis. Sin embargo, hasta ahora era muy poco conocido. |

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>LA CONFESION
* César Aira, Beatriz Viterbo, $35
Parientes en un improbable árbol genealógico, que reúne primos de príncipes de Petersburgo y cabecitas negras de las provincias, el Conde Vladimir Hilario Orlov y Don Aniceto, gaucho viejo y socarrón, sobrellevan la velada con una auténtica –tan irónica como cortés- payada estilística: de un lado la narración improvisada de comienzo realista y final fantástico hecha de misterio y elegantes asimetrías; del otro, en desafiante contrapunto, la historia proletaria y miserabilista. Así se nos presenta esta nueva novela del prolífico escritor de Coronel Pringles. |

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>CARAVANA
* María Martoccia, La Bestia Equilátera, $42
Libro compuesto por doce relatos organizados en tres partes -“En Inglaterra”, “Fuera de Inglaterra” y “Sin ir más lejos”- en los que la ficción está alimentada, sin duda, por la experiencia de vida de la autora: nacida en 1957 en Buenos Aires, se casó con un británico, viajó por el norte de África y el sudeste asiático y vivió en Yemen antes de que estallara la guerra. Dice Luis Chitarroni: “En María Martoccia no hay receta (fórmula eficaz de la gracia) sino una artesanía ejercitada con las ambiciones –y los poderes- del arte”. |

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>UN BLANCO MOVIL
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Laura Crespi, Santiago Arcos editor, $33
Con el subtítulo “Filosofía, literatura y metáfora”, la autora –licenciada en filosofía y autora de tres libros de poesía-, combina estos tres elementos para dar lugar a un libro original y, a la vez, accesible. Según Roberto Echevarren: “Laura Crespi ara con cuatro bueyes (Nietzsche, Derrida, Mallarmé, Blanchot) que convergen en un crucero, en un yunque, en las espaldas de un animal donde el torero clava su espada. Da en la cerviz, y esto es figura, metáfora. Se trata de rumiar la imbricación figurativa de la lengua”. |
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Lo nuevo de Vox
El sello de Bahía Blanca, Vox, dirigido por el imparable Gustavo “Chicho” López, acaba de volver al ruedo con sus coquetos libritos tamaño poket. Se trata de los títulos Troll, de Iván Moisseff, y Fin, de Esteban Castromán. Ambos autores son porteños, nacidos en 1975 y codirigen la editorial independiente Clase Turista, por la que tienen publicados una serie de poemas como parte de la antología Horny Housewife Kidnapped (2005).
En la versión solista de Troll, Moisseff arma una suerte de comedia dramática fragmentada en 38 poemas en la que el narrador/yo lírico se enfrenta a la agonía de su mujer, María, y a un sonido enloquecedor en su living que, en principio, asocia con ratas royendo su casa (pero luego confirmará que no lo son). A través de pequeñas escenas de la vida en pareja –visitas al médico, películas de terror en la cama, un perro callejero que no para de ladrar– el protagonista avanzará hacia una situación fantástica. Una pequeña narración estructurada en versos sencillos y veloces que dan ganas de seguir y seguir leyendo.
En Fin, Esteban Castromán también le imprime un tono narrativo a su poemas, pero en este caso no se trata de una sola historia. El libro está dividido en tres partes en la que el estilo despojado de lirismo se mantiene, pero cambia la temática. En la primera, bajo el título de “Fin”, se suceden diferentes situaciones en las que los autos siempre están involucrados (“Y los días transcurren como accidentes automovilísticos”); en el segundo segmento, “Frágil”, los poemas aluden a recuerdos de adolescencia mientras que en “Spaltung!”, el juego con el término psicoanalítico (“la escisión”) sirve para articular una noche de fiesta que termina con los versos: “Sin embargo,/ sospecho/ que ya no existe/ un afuera”.
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