más íntimos que nunca
.jpg)
ROSAL VUELVE A LAS FUENTES: DURANTE TODOS LOS DOMINGOS DE JULIO SE PRESENTARA EN EL NACIONAL, EN SHOWS QUE RECUPERARAN EL PERFIL MAS CONOCIDO DE LA BANDA. MARIA, MARTIN Y EZEQUIEL LE CUENTAN A LLEGAS COMO NACIO UN CICLO MUY ESPERADO
Después de realizar varios shows “grandes” y eléctricos para presentar Su majestad, el tercer trabajo repleto de nuevos arreglos, más instrumentos y melodías potentes, Rosal decidió hacer una pausa e ideó un ciclo para mostrar material y volver a un espacio más íntimo. Así nació la chance de presentarse en El Nacional (Estados Unidos 308) durante todos los domingos de julio, a las 18. Llegás habló con María Ezquiaga, Martín Caamaño y Ezequiel Kronenberg para que expliquen el momento de un grupo que cada día ocupa más espacio en la escena.
-¿Cómo va a ser el ciclo en El Nacional?
María: -La idea es tocar con las dos guitarras y la voz. Queremos utilizar ese espacio para probar algunos temas nuevos, tocar covers porque hace mucho que no lo hacemos y compartir el escenario con otros músicos que nos fuimos cruzando. El Mono Fontana vendrá en la primera fecha, en la segunda estará José Miel –que es un grupo de Tucumán–, en la tercera una Connie and the clouds (una chica solista) y, en la cuarta, Alvy Singer –sólo él con la guitarra–.
-¿Esto es un regreso al formato más acústico?
Martín: -En realidad no se trata de volver por volver a ese formato sino que es para expresarnos de esa manera. Además, El Nacional se presta mejor a esto…
-¿Ya habían tocado antes ahí?
Martín: -Hicimos varios shows, pero siempre nos quedamos con ganas de hacer algo un poco más grande, porque tocamos muy espaciadamente. Es decir, hace un par de meses hicimos nada más que dos shows y ahí nos dijimos: si el lugar está rebueno, siempre la pasamos bien y se da esta intimidad, podemos hacer algo más grande. Ezequiel: -Además estos ciclos los podemos utilizar para desarrollar un concepto. No es lo mismo que un show aislado, que empieza y termina ahí. Con este formato se genera una continuidad, se arma un momento.
-¿Tienen una preferencia por los lugares más chicos, más íntimos?
Ezequiel: -Digamos que vamos haciendo un balance, buscamos un equilibrio.
María: -A nivel musical, personalmente, siempre me conecto más en este tipo de shows, con menos cosas. En los más grandes también me conecto, pero desde otro lugar. En un lugar chiquito sólo se trata de cantar.
-¿Van a tocar un poco de todo o sólo del último disco?
Ezequiel: -Vamos a tocar temas de los tres discos. Y también algunas canciones nuevas y uno que otro cover.
Martín: -Nosotros no tenemos la política de “pelearnos con temas” y ese tipo de cosas. Tal vez le pase a Mary un poco más, porque es la que los hace y los tiene que cantar. Creo, además, que la gente que haya venido a más de un show se da cuenta de esto. Intentamos tener en actividad todo el repertorio de la banda.
-La sensación que entregan después de verlos en shows muy distintos, como los de Niceto y los de No Avestruz, es que los temas poseen diferentes matices… Esa como si fueran encontrando una nueva mirada.
Ezequiel: -Puede ser. Normalmente en la grabación de los discos en estudio aparece algo más lineal. Por ejemplo, el segundo disco es más “orgánico”, pero el tercero no tanto. El vivo nos da la oportunidad de exagerar, de potenciar los momentos fuertes o los sutiles. Es algo que descubrimos mientras tocamos.
María: -En los shows cada vez te vas acercando más, ajustás la mirada sobre lo que ya hiciste. Ezequiel: -A mí me gusta cuando alguien dice que la banda le gusta más en vivo que en los discos. Esto no quiere decir que el disco sea malo sino que en el vivo probamos y arriesgamos.
Martín: -También tiene que ver con que nos gusta mucho tocar. No somos de esas bandas que les cuesta mostrarse. Siempre tenemos ganas de tocar, queremos que los temas suenen más allá del disco que estemos haciendo.
-¿Por qué eligieron esos invitados?
María: -El Mono Fontana estuvo con nosotros en No Avestruz y lo disfrutamos. El abrió el show y nos inspiró con su música.
Martín: -Por diferentes circunstancias veníamos tocando mucho con Lucas Martí y con No lo soporto, es decir con bandas que nos gustan. Pero teníamos ganas de probar con otros músicos que no estén tan vinculados con nosotros en el sentido humano o en el musical.
-¿Los invitados van a hacer temas de Rosal?
Martín: -No. Van a hacer su show. También es cierto que no se sabe qué puede pasar, pero la premisa es compartir el show, para que la gente que escucha a Rosal también pueda conocer estos grupos. La propuesta es no cerrarse a tocar con bandas que es más fácil imaginarlas juntas. La concepción es más global, más musical si se quiere. Ezequiel: -Además sentimos que siempre compartimos el escenario con mucha gente, pero nunca hicimos “sociales”. Hay gente a la que eso le nace más fácilmente… Tal vez no pasó porque nunca entramos dentro de las pequeñas corrientes que se forman dentro del ambiente musical, por lo menos de acá de Capital. Es como que hay pequeños grupos.
-Pero entonces, ¿cuál sería el estilo de Rosal? ¿Cómo lo definirían?
Martín: -Siempre se habló de pop, en los términos más amplios, con todo lo que abarca. Quiero decir: si escuchás un tema como “Bombón”, que tiene un sólo acorde o que incluso tiene un remix, tampoco podemos decir que hacemos jazz o rock. Si bien no nos define, es allí donde pueden pasar ciertas cosas, como que María pueda decidir cantar un tema de Violeta Parra… Justamente el pop nos da ese sustento y tiene esa cosa de privilegiar la canción. En definitiva, “canción” no es un género, pero si lo fuera diríamos que “somos canción”.
Ezequiel: -Algunos nos definen como “pop sinfónico” o “pop progresivo” o “post pop”… (risas). Es muy difícil responder o dar una definición cuando te preguntan qué hacés. Por ejemplo, si lo hiciera el portero de casa, le respondería lo siguiente: “Es una banda de canciones y canta una chica” Creo que para alguien que no conoce la banda, esa definición le da una pauta de qué hacemos. Pero para mí, Rosal es pop porque, más allá que nosotros tengamos una búsqueda sonora, siempre se trata de una banda de canciones. Uno, siempre que habla de pop, piensa en una melodía. Es raro, por ejemplo, que una textura o un sonido nos inspire un tema. Todo parte de lo que nos sugiere la canción que escriba María y del cuidado que tenemos hacemos de su voz.
Fernanda Alarcón
|