AFUERA LAS OJOTAS Y MALLAS FLOREADAS. SI EL DESTINO QUISO QUE TE QUEDARAS EN LA CIUDAD, RELAJATE Y DISFRUTA. CONSEJOS Y PROPUESTAS PARA PASAR UN VERANO EN BUENOS AIRES, CON TODA LA MEGAPOLIS A TU DISPOSICIÓN.
La brea del asfalto se ablanda bajo las suelas y lo único importante es buscar la vereda de sombra para escamotear los latigazos tremendos del sol. Pero no, tratar de escaparse del calor equivale a tratar de escaparse de sí mismo, un poco fogueado por las nuevas filosofías del escape y el salto evasivo. Por eso, todavía, la mejor forma de encontrar el uno mismo sigue siendo tapar las horas con lo que sea y, si se puede, sentirse aliviado ante una temperatura que asciende de forma inminente. Cuando la sensación térmica comienza a marcar el ritmo del tedio, Buenos Aires florece en salidas y propuestas para calmar el ansioso calor de la temporada.
Gobernados por el calor. Desde hace varios años, el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires lleva adelante programas de eventos y salidas para los veranos porteños. No pueden arrimar el mar, dejan a un lado los milagros, y se empeñan en evitar que la temporada en la city sea una absoluta penuria. Este año, como en los anteriores, una serie de shows, espectáculos al aire libre y propuestas culturales y deportivas de todo tipo insisten en llenar las horas de ocio con algo más que calor y envidia por los que se fueron a la costa. El plan Verano 2011 lanzado por el Gobierno de la Ciudad Buenos Aires propone un gran surtido de actividades para disfrutar durante la temporada estival. Desde una carrera de kartings en la 9 de Julio hasta un recital de Shakira. La programación completa puede ser consultada en la página del gobierno (www.verano.buenosaires.gov.ar).
Cerca del río. Las costaneras Sur y Norte son dos opciones que, por ser obvias, no dejan de ser efectivas a la hora de refrescar el cuerpo: la cercanía del río es un anestésico implacable para neutralizar las temperaturas que acechan a una ciudad sembrada de edificios. En la primera de ellas, en la Reserva Ecológica, podemos disfrutar de las caminatas a la luz de la luna. Se insta a llevar repelente y ropa acorde al recorrido. Son 353 hectáreas de flora y fauna típicas de la ribera rioplatense, un paseo ideal para reencontrar el rastro de la naturaleza. En Costanera Norte, dentro del Parque de los Niños, se llevó al extremo la idea de lugar y el Gobierno de la Ciudad armó una playa artificial frente a las costas del río color león. Las sombrillas y reposeras amarillas dispuestas a lo largo de la arena recuerdan a algún populoso balneario marplatense; y si bien el río sustituye una imagen del mar, es imposible acceder a él y por ese motivo podemos darnos un duchazo en las regaderas que fueron desperdigadas estratégicamente entre la arena. Las canchas de futbol – de arena y pasto-, un rincón de lectura, las clases de baile y los recitales gratuitos completan la postal de un día de playa, pero en la ciudad. Buenos Aires Playa podrá ser visitada a partir del 6 de enero y hasta el 28 de febrero.

Los libros y la noche. Otra de las propuestas consiste en refugiarse del sol durante el día y aprovechar la noche para salir a buscar libros y discos en la Avenida Corrientes. La Noche de las Librerías que, según reza el comunicado de prensa del gobierno de la ciudad, se extenderá desde el primero hasta el 31 de diciembre, es un paseo ameno y altamente recomendable para las noches de calor que se aproximan. Ir a leer al parque también es la opción. El pasto y la sombra vegetal son mucho mejores reguladores térmicos que el cemento y el concreto caliente.
Splash. Si se dispone de una terraza o un balcón amplio, incluso patio; las piletas pelopinchos son una variante efectiva y barata para combatir el calor sin moverse de casa. Siempre de lona, y arrancando por la más pequeña que, digámoslo, es más parecida a una bañera que a una pileta, los valores comienzan en los $150. En cualquier caso, la ciudad cuenta con un extenso complejo de piletas, públicas y privadas. Frente a Ciudad Universitaria, Parque Norte cuenta con el complejo de piletas más grande de Sudamérica: son más de 4500 metros cuadrados de agua dulce junto al río. En este caso, si la preferencia es mantenerse en tranquilidad, alejado de los niños, cuenta con una piscina exclusiva para mayores de 18 años. Las tarifas para quienes no son socios del club van de 35 a 50 pesos por persona, según sea fin de semana o día hábil. Otras opciones son: Magic Center Club (Dorrego 2880), Parque Ribera Sur (Av. Roca y General Paz, en Villa Lugano) y el Club Comunicaciones (Av. San Martín 5125, Agronomía).
Frutas y arie condicionado. A beber mucho líquido y armar una dieta que redunde en frutas y verduras. El golpe de calor no es una metáfora de la situación, sino un mal que puede afectar seriamente a los ciudadanos de la metrópolis. Por eso la ciudad está plagada de lugares perfectamente acondicionados para soportar las altas temperaturas: shoppings, bancos, McDonalds, locales de ropa, supermercados y cines; ambientes perfectamente aclimatados para olvidar, al menos por un rato, que enterraron un pedazo de sol en el centro de la ciudad.
La galaxia de los culos. A punto de entrar a lo que se conoce como “la galaxia de los culos” o “dictadura del pezón mojado”, los movileros de televisión comienzan a hacer sus valijas para cubrir el próximo desfile de Giordano: nadie quedará a salvo de esta tiránica avalancha de cuerpos semidesnudos. Mejor será salir a ver la noche estrellada y amarrarse a la ciudad que cobija el fragmento grande del año. Por no tener playa no es menos hermosa que el punto turístico, que sobrevive con el respirador artificial de los hoteles del sindicato.
El señor verano llega para espantar a una porción importante de porteños que huyen despavoridos a la costa atlántica o la montaña. Sobre todo en enero, la ciudad se muestra vacía y lenta como una nube de polvo y tal vez se trate de una buena oportunidad para dejarse llevar por las buenas intenciones de la naturaleza y recorrer y recorrer calles desiertas y calurosas. En sueños podemos surfear la 9 de julio y pasear en bikini por el barrio, pero la realidad es esto que se derrite alrededor y las opciones para combatirla son muchas: los pronósticos prometen un verano caliente y, antes de que se desate la primera sudestada, conviene recibir el verano con un par de ideas para refrescar cuerpo y espíritu.
Ignacio Navarro

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