ARTEcine
 

tapasanteriores


El Disney de la religión

 
 
     

 



UN PESEBRE EN EL QUE ENTRAN 400 PERSONAS, UN CRISTO QUE SE ELEVA 18 METROS, BAILARINAS DE DANZA ARABE Y SHOWS DE FUEGOS ARTIFICIALES SE MEZCLAN DE MANERA IRRISORIA EN TIERRA SANTA, EL PARQUE TEMATICO RELIGIOSO DE COSTANERA NORTE.

¡Damas y caballeros! ¡Niñas y niños! ¡Cristianos, islamitas y judíos! ¡Bienvenidos al espectáculo de la religión! Aquí podrán contemplar un imponente Cristo de 18 metros de altura, disfrutar de shows musicales con más de 20 artistas en escena y tendrán la posibilidad de revivir la Última Cena compartiendo la mesa nada menos que con Jesús. Y no olviden dejar su plegaria en la imponente réplica del Muro de los Lamentos. ¡Todo esto y mucho más sólo es posible en el espectáculo de la religión!
Esta presentación bien podría pertenecer a un circo de pueblo, pero se trata de Tierra Santa, un parque temático religioso que funciona desde 1999 en un predio de siete hectáreas en la Costanera norte de la Ciudad de Buenos Aires. Estéticamente, recrea la ciudad de Jerusalén en los comienzos de la era cristiana, intención que se ve comprometida cuando sobrevuela un avión rumbo a Aeroparque, cuando pasa un romano hablando por Nextel, o cuando se tiene la peregrina idea de subir al Monte Calvario, desde donde se obtiene una vista panorámica de todo el predio, pero también de un campo de golf, de las piletas de Parque Norte y de la cancha de River.
A pesar de la tentativa de mostrarse como una propuesta ecuménica, Tierra Santa representa los momentos más importantes de la religión católica apostólica romana.
Al igual que muchas de las actividades que transcurren en la Avenida Rafael Obligado, como la pesca en el Río de la Plata o la contemplación del despegue de los aviones, pasear por el parque es una experiencia poco convencional. Ya en la entrada se observan algunas figuras de la época en tamaño real, mientras seres humanos ‘verdaderos’ –aunque vestidos a la moda de hace dos mil años– se encargan de recibir a los visitantes. Por momentos se hace difícil distinguir a vivos de inanimados.
La primera parada –casi obligada por estar ubicada al comienzo del parque– es el pesebre (¡el más grande del mundo!), que está preparado para albergar a 400 personas que deseen presenciar un espectáculo de luces y sonido que relata los hechos sucedidos en el pesebre de Belén. A los diez minutos el público es liberado y desemboca en un anfiteatro romano, donde un personaje (vivo) con túnica marrón y barba apostólica informa sobre las actividades y los variados shows que se ofrecen y hace hincapié en que ahí mismo, a las menos diez de cada hora, emerge del Monte Calvario un Cristo gigante, que se eleva 18 metros y bendice hacia los cuatro puntos cardinales, acompañado por una música solemne. Salvando las distancias, la secuencia es similar a la aparición de Godzilla en la Bahía de Tokio, aunque sin el afán destructivo. Aún así, hay quienes se arrodillan ante la aparición.
Después de atravesar grutas y puestos de comida típica se llega a la plaza central, donde se realizan shows de música árabe, uno de los entretenimientos más convocantes del lugar. Muchas de estas actividades son al aire libre, por lo tanto, si llueve, que sea lo que Dios quiera.
Y atención, que en Semana Santa tiran la aldea por la ventana, con vía crucis viviente y crucifixión incluidos. Además, se festeja la resurrección de Cristo con un show de fuegos artificiales.
Si la religión es ‘el opio de los pueblos’, en Tierra Santa, busca ser un divertimento. ¿Lo logra? Sin dudas, la respuesta es muy personal. Lo que está claro es porqué la llaman el Disney de la religión.

Martin D’Adamo

Tierra Santa
Av. R. Obligado 5790
Viernes, sábados, domingos y feriados de 12 a 22 hs.
Mayores: $40, menores: $18, jubilados: $25.


 
     
 
libreiavirtual
tapasanteriores
 

 

  * El Viaje Lateral: Bicisendas
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
bottom